
["Pequeña Amélie. Tus huesos no son de cristal. Tu puedes con los golpes de la vida.
Si dejas que pase esta oportunidad, entonces tu corazón se hará tan seco y frágil como mi esqueleto.
Así que, ve por él... !"]
Por fin he conseguido ver la película Amélie.
Digo por fin porque desde que se estrenó, que ya ha llovido bastante (o no, la falta de agua y sequía siguen acechando), aún no la había visto.
Tengo esa, o tenía, esa estúpida manía de que si algo le gusta a las masas y todo el mundo alava tanto no puede ser bueno. Y mucho menos, iba a ver una película francesa... el cine francés y yo nunca nos hemos llevado muy bien; es algo que tampoco llegaré a comprender.
Bueno, pues por estas razones y alguna que otra más... ¡ah! sí, Audrey Taotou tampoco era santo de mi devoción: ¡lo sé! con tanto prejuicio, ¿cómo leches consigo ver ninguna película? (Algo en lo que estoy trabajando... disculpen las molestias. ¿Qué? Si a los ayuntamientos les vale con poner carteles cuando hay obras...)
Pues sí: he conseguido verla. Y, ¿sabéis qué?: me he enamorado de ella. ¿Y qué si no fue un flechazo? Va a ser un amor eterno... mientras dure.
Creo que lo que fallaba en anteriores ocasiones (sí, lo intenté) era que no estaba con el estado de ánimo adecuado. Siempre con mis prejuicios, cinismo, escepticismo e increíble pero ciertos miedos, mi armadura, mi máscara...
Pensaba: - esta chica no está bien de la cabeza... ¡qué rara! -
¡Mira quien fue a hablar! ¡Ja! En fin.
Ahora, tras algunos años y vivencias, pienso: - es la vida que yo anhelo desde que empecé a aclararme las ideas y dejé de engañarme a mi misma... -
Disfrutar de las pequeñas cosas, vivir sola, un trabajo en el que disfrute sin más pretensiones que hacerlo bien, no ser cobarde... Ser libre. Arriesgarme...
¿Sabéis que creo también?
Para llegar a entender una parte importante de Amélie es necesario estar enamorada... pero de verdad.
... Hedda
[Con la Banda Sonora Original me pasó lo mismo. Bueno, con una de las canciones no: eso fue amor a primera vista. Pero con el resto, cada vez que oigo alguna es imposible que no me brillen los ojos, erice el vello y/o se me acelere el corazón.]

