Mostrando entradas con la etiqueta Fechas señaladas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Fechas señaladas. Mostrar todas las entradas

martes, 7 de diciembre de 2010

· Navidad y sus clásicos...·

Seguro que lo primero que se os ha pasado por la cabeza al leer el título ha sido cosas como esta:

Papa Noel (ese tipo de rojo que inventó la Coca-Cola, por cierto, ¡ups!); un gran árbol de Navidad con todos sus adornos y demás parafernalias: el Belén con todo tipo de detalles (sin olvidarnos del hombrecillo que sale cagando); luces brillantes por todos lados desde el mes de Noviembre; villancicos, polvorones, mantecados, turrones, roscos, bolas de coco y demás dulces típicos que tardamos todo el año el sacarnos de encima; los niños de San Ildefonso; la Lotería, el anuncio de Freixenet (sin las burbujitas); cena de empresa, cena con los amigos, cenas con las familias; las uvas, el atragantamiento propio de las uvas con las campanadas; abrazos, llorar, echar de menos, más abrazos; emborracharse, bailar; mariposas en el estómago porque vienen los Reyes Magos, la cabagalta y sus empujones; regalos, papeles por todos lados, mucha basura y tu cuenta corriente a lo que da, más un largo etc...

Pues no. Os habéis equivocado. Yo me refería a los clásicos de cine. Esos que no tienen esa denominación  porque sí. No porque sean antiguas (que también). Son películas que por el hecho de poner en esta época (o en la antesala de la misma) en repetidas ocasiones, pues se han convertido en eso:
Clásicos de la Navidad.

Por ejemplo, ¿un clásico de Navidad? :

Lo que el viento se llevó... ¡Qué bello es vivir! Siete novias para siete hermanos E.T. Los fantasmas atacan al jefe Espartaco Mary Poppins Harry Potter (inclusive...).

Supongo que cada uno tiene sus favoritos. Puede que estén entre los títulos anteriormente mencionados o ni se acerquen a la lista (creada por mi dícho sea de paso).
Lo que sí que tendrán en común seguro, es que nos hacen sentir lo que la Navidad debería: felicidad.
Un tiempo para compartir, sentirse alegre y a gusto con los que nos rodean. Y, a mi, es lo que me hacen sentir ciertas películas en esta época. Las cuales me gusta compartir con gente especial; y si es acurrucaditos en el sofá con la manta, mucho mejor.


[Yo, me quedo con una en particular que me da muy buen rollo y además, contiene una de las escenas más románticas (a la vez que ñoña) de la historia del cine...]



Si la habéis visto, sabéis a lo que me refiero.
Si no la habéis visto... ¡teneis que hacerlo! Y estáis en una época muy buena
Este es mi ''clásico'' favorito de Navidad, ¿cuál es el tuyo?

Nos leemos...
Nessa

martes, 23 de septiembre de 2008

Bienvenido Sr Otoño...





[22 de Septiembre del 2007... Sí, sí: año 2007]

Es oficial: se terminó el verano...

Menos mal, ¿la verdad?: lo odio... bueeeeno, no me gusta tanto como las demás estaciones.... como el Otoño o el Invierno. Que como a todo hay que sacarle el lado bueno pues, el verano no iba a ser menos. Y la verdad, para ser justos, este año he pasado algunos de los mejores momentos de mi vida y  han sucedido en esta estación asi que... lo dicho: no voy a ser tan fatalista.

Porque nunca he sido radical, sinceramente. O bueno sí pero, en muy poquísimas cosas. No todo es blanco o negro (aunque me ENCANTAN los dos)... siempre, con buenos argumentos por supuesto, se pueden ver las cosas en escala de grises; o, si te lo curras, puedes ver hasta colores como el rojo, morado, naranja...

Aunque ver la vida de una manera o de otra, siempre (SIEMPRE) es cuestión de nuestro estado de ánimo. Siempre he sido de la opinión de que lo que sientes es lo que te hace pensar una cosa u otra... este verano me intentaron hacer cambiar de opinión o de modo de ver las cosas, trabajando en lo contrario. Me explico: según los pensamientos que tengas puedes llegar a estar en un estado de ánimo u otro. Y, la verdad es que es un ejercicio muy enriquecedor porque te enseña, sobre todo a conocerte más a ti mismo y a saber escucharte. Siempre siendo sincero contigo mismo, por supuesto. Si no, no sirve de nada en absoluto.

Y bueno, es cierto, que en ocasiones dependiendo de lo que tengas en tu subconsciente eres capaz de estar supercontento o triste o de mala hostia. Pero bueno, sigo creyendo fervientemente que los sentimientos nos mueven bastante y que son difíciles de controlar. Por eso somos humanos, ¿no? Aunque algunos pensarán que lo que nos diferencia de los demás seres vivos es que somos racionales... ¡jajajaja! ¿Racionales? Yo creo somos más bien viscerales, al menos yo. Y creo que esa es la auténtica esencia del ser humano. Y, disculpen mi atrevimiento cuando digo que no hay persona en este mundo que me pueda parecer más fría y menos humana que, alguien que impone lo que piensa a lo que siente. Se puede tomar como algo bueno o algo malo...

¡Jo! Y mira que no pensaba hablar de nada en particular... ¿quién lo diría, eh? ¿De qué hablaba? ¡Ah! sí: de los cambios; igual que se suceden las estaciones transcurren en nuestra vida. Igual que La Tierra en continuo movimiento... Cambios... asustan, ¿verdad? Pero es que son tan necesarios.

Hablaremos de eso en otra ocasión... espero no muy lejana. Aunque mi intención era hoy hablar de ello. No importa, mañana será otro día...

... por Hedda (en otra ciudad no muy lejana)

BUSCANDODINOSARIOS en Instagram

BUSCANDODINOSARIOS en Instagram
FACEBOOK